Los 10 tratados internacionales que todo jurista debe conocer (I)

Hay autores que dicen que los tratados internacionales son tan antiguos como la guerra. No obstante en ninguna otra época se ha conocido la cantidad de tratados internacionales en vigor como en la actualidad, muchos de los cuales cuentan con la participación de una cantidad significativa de los Estados existentes. La globalización y el rápido desarrollo que ha experimentado la tecnología han reducido las distancias entre fronteras creando con ello nuevas situaciones a las que el Derecho ha debido dar respuestas. La soluciones no han sido sencillas: diferencias sociales, culturales y religiosas, soberanía estatal que muchos han visto puesta en peligro, predominancia de unos países sobre otros que en la realidad se ha dado y otras cuestiones de gran relevancia han dificultado a menudo las negociaciones.

A pesar de todo ello el Derecho Internacional ha resuelto los retos a los que se ha enfrentado con su principal fuente normativa: el tratado internacional. Así, podemos definir de una manera sencilla al tratado internacional como el acuerdo vinculatorio entre dos o más estados sobre un objeto determinado. Tratados bilaterlaes y y colectivos, generales o temáticos, internacionales y regionales son solo tres categorías de las distintas clasificaciones que podemos hacer de ellos. No obstante por ahora no nos interesa tanto el estudio detenido del concepto de tratado internacional, que dejaremos para otra ocasión, como la enumeración de los principales tratados que todo jurista debe conocer por los motivos que se detallan a continuación. Estos son los 10 tratados internacionales más importantes:

1. Convención de Viena

Es el tratado internacional de los tratados internacionales. Fue suscrito en el año 1969 en Viena y su objetivo fue codificar el derecho internacional consuetudinario que hasta entonces regía la elaboración, aplicación e interpretación de estos textos legales. México lo firmó el mismo día de su apertura a firma y lo ratificó en el año 1975, con su publicación en el Diario Oficial

En su artículo 2 recoge una definición legal de tratado como el acuerdo internacional celebrado por escrito entre Estados y regido por el derecho internacional, ya conste en un instrumento único o en dos o más instrumentos conexos y cualquiera que sea su denominación particular. Este concepto dejaba al margen de los tratados internacionales a otros sujetos internacionales como las organizaciones internacionales. Para atajar esta cuestión se celebró una segunda convención en 1986 que no ha entrado aún en vigor por no alcanzar el mínimo de 35 ratificaciones requeridas para ello según su art. 85.

2. Convenios de Ginebra y sus Protocolos

¿Alguna vez te han dicho que en el amor y en la guerra todo se vale? Pues siento decirte que al menos en la guerra sí hay algunos límites. Ellos vienen recogidos en los Convenios de Ginebra, un compuesto de cuatro tratados internacionales y tres protocolos que constituye el marco jurídico del derecho humanitario. El primero de ellos data del año 1864, si bien ha sido modificado posteriormente en distintas ocasiones, y su elaboración surge a partir de los capítulos bélicos vividos en Europa a mediados del s. XIX que dieron lugar a la creación de la Cruz Roja. Es por ello que esta organización internacional y los Convenios de Ginebra están ligados desde sus comienzos.

El desarrollo de la tecnología y las nuevas modalidades de combate hizo necesario ampliar el contenido de aquella primera herramienta humanitaria. Para ello se celebraron otras tres convenciones en 1906, 1929 y 1949. México ha firmado todos ellos a excepción del Protocolo II relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados sin carácter internacional (ver relación de países firmantes aquí).

3. Estatuto de Roma

Uno de las críticas que siempre se le ha hecho al Derecho Internacional es la ausencia de órganos jurisdiccionales que conocieran de los conflictos que surgen en su ámbito y velaran por su el cumplimiento de sus normas. Si bien hoy sigue siendo una crítica cierta, en los últimos años los Estados han hecho un esfuerzo para revertir esta situación. Prueba de ello es este tratado internacional por el que se constituye la Corte Penal Internacional, un organismo con personalidad jurídica propia independiente de cualquier Estado o poder. Su competencia, según el art. 5, se limita a los a los crímenes más graves de trascendencia para la comunidad internacional en su conjunto, estos son: crímenes de genocidio, de lesa humanidad, de guerra y de agresión.

Las dudas sobre la eficacia real del Estatuto de Roma se disiparon cuando se consiguieron en el año las 60 ratificaciones mínimas para su entrada en vigor. Tras la ratificación de El Salvador en marzo del presente año ya son 124 los Estados miembros de este tratado internacional. Este rápido progreso de adhesiones constituyen un hecho esperanzador para alcanzar el objetivo de convertir a la Corte Penal Internacional en una verdadera institución universal.

4. Tratado Antártico

La Antártida es un continente de récords y particularidades. Desde la perspectiva del Derecho Internacional representa un caso sin precedentes por la regulación a la que se le ha sometido.  En diciembre de 1959, los doce países que habían llevado a cabo actividades científicas en la Antártida y sus alrededores en el último año firmaron en Washington el Tratado Antártico. Según este, el contienente se utilizará para fines pacíficos y la actividad humana que se desarrolle en él queda limitada únicamente a la investigación científica, salvo limitadas excepciones en las que se permitirán las actividades del turismo y la pesca.

El Tratado Antártico no acabó con las reclamaciones territoriales que han hecho distintos países sobre la Antártida. Uno de los casos más destacados es el de Argentina, que incluso ha llegado a establecer algunas familias civiles en su Base Esperanza como acto de afirmación de sus reclamaciones sobre la región. México no ha llegado a firmarlo pero Tratado le permite esa posibilidad por estar abierto a todos los Estados miembros de las Naciones Unidas.

5. Tratado de Cobden-Chevalier

Históricamente se le conoce por ser el primer Tratado de Libre Comercio. Fue firmado en el año 1860 entre Francia y el Reino Unido para afianzar la paz entre ambos países. Esto provoco un importante revuelo en el resto de países europeos que no tardaron en acordar tratados bilaterales con ellos. Además de ser un pionero del libre comercio, este tratado promovió la cláusula de la nación más favorecida que posteriormente asumiría la Organización Mundial del Comercio.

En una época en la que el comercio internacional no deja de crecer, pese a ciertos movimientos proteccionistas que van ganando peso, no está de más recordar que estos acuerdos internacionales han garantizado el intercambio de bienes y la prosperidad de los Estados desde hace más de un siglo y medio.

(Continuará…)

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